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Entrevista a Lama Jampa Thaye

En su visita a Sakya Dolma Ling en octubre 2009, Lama Jampa Thaye le hicimos esta entrevista, en la que contesta 17 preguntas que personas al inicio de su práctica budista suelen tener.

1. ¿El budismo es una religión o una filosofía?

2. ¿Qué significa ser budista?

3. ¿Debemos renunciar a todos nuestros intereses mundanos para ser budistas?

4. ¿Qué significa el desapego en el contexto de una relación de pareja?

5. ¿Qué podemos hacer cuando sentimos que nada parece funcionar y queremos morir?

6. ¿Cómo podemos perdonar a los que nos han lastimado?

7. ¿Podemos pedir protección o ayuda a los budas para que nos den fuerza para seguir adelante?

8. ¿Cómo fue que apareció el primer ser sintiente? ó dicho de otra manera, ¿la mente tiene principio?

9. ¿Cómo se relaciona un budista con la teoría de la evolución?

10. En muchas de las tradiciones occidentales de la nueva era se dice que hay evolución espiritual progresiva, ¿cuál es la visión budista de esto?

11. ¿La mente iluminada dura para siempre?

12. ¿El Dios cristiano es un dios del Samsara como los dioses griegos?

13. Cuando alguien está interesado en el Budismo, ¿cómo puede saber cuál de todas las tradiciones es la más adecuada para él o ella?

14. Cuando el darma se convierte en el centro de nuestra vida, y llevamos a cabo muchos cambios, las personas más cercanas a nosotros parecen no comprenderlo, ¿cómo podemos lidiar con esto?

15. ¿Cuáles son las principales características de la Tradición Sakya?

16. Para alguien practicando en México, ¿qué puede esperar recibir de Sakya Dolma Ling?

17. Cuando practicamos Darma, primero escuchamos las enseñanzas, luego reflexionamos en ellas y después meditamos en ellas para internalizarlas. Parece haber un espacio entre la reflexión y la apropiación de las mismas (cuando las hacemos nuestras), por lo que parece un proceso meramente intelectual. ¿Cómo se cierra este espacio?

1. ¿El budismo es una religión o una filosofía?

Esa es una pregunta que solo puede ser hecha en occidente, ya que fue aquí donde se llevó a cabo la separación entre la religión y la filosofía. Como mucha gente sabe, esto se dio en el siglo XVII, en el periodo conocido como la Edad de la Razón, en la que filósofos como Descartes, argumentaban que la filosofía era diferente a la religión, ya que la primera se apoyaba en la razón, y no en la fe, como lo hacía la segunda. Ese divorcio no ocurrió en el budismo, ya que desde su principio, ha insistido en que la razón es fundamental para establecer la verdad. Sin embargo, el razonamiento analítico, por si solo, no es suficiente. La fe solo es importante mientras ésta genere confianza en sus métodos, mediante el uso de éstos y la comprobación de que funcionan. Contestando la pregunta, el budismo es una filosofía que establece que hay una realidad profunda, más allá de lo meramente material y que existe una presencia espiritual en todos los seres, a la cual llamamos naturaleza búdica.

2. ¿Qué significa ser budista?

Ser budista significa, en primer lugar, que uno ha considerado que el Buda provee del ejemplo perfecto sobre lo que un ser humano puede llegar a ser; que sus enseñanzas, el Darma, son el camino que puede llevarnos a ese mismo estado de compasión y sabiduría, que Él manifestó; que su comunidad, aquellos hombres y mujeres que lo han seguido, son los compañeros ideales del camino. Esto es lo que significa tomar refugio en la triple joya, en el Buda, el Darma y la Sanga, y es lo que nos hace budistas por convicción.

También, uno es budista por visión, cuando uno acepta los Cuatro Sellos, a saber: el primero establece que todos los fenómenos condicionados son impermanentes; el segundo, que todos los fenómenos contaminados generan sufrimiento (y cuando decimos contaminados queremos decir, aquellos fenómenos contaminados por una actitud auto centrada); el tercero, que todos los fenómenos carecen de naturaleza intrínseca; y finalmente, que solo el nirvana es paz perfecta. Estos cuatro axiomas fundamentales, o sellos, definen lo que son las enseñanzas budistas; cualquier cosa que los contradiga, no es una enseñanza de Buda. Entonces, somos budistas por razonamiento, cuando nuestra visión del mundo es consistente con estos cuatro sellos. En un sentido, hay dos etapas en el proceso de convertirse en budista. Después, uno se embarca en el camino establecido por Buda, que consiste en el entrenamiento moral, la contemplación meditativa y el desarrollo de sabiduría analítica.

3. ¿Debemos renunciar a todos nuestros intereses mundanos para ser budistas?

Debemos partir de donde estamos ahora. Por tanto, preguntar si debemos renunciar a toda nuestra vida, es un poco dramático. Sin embargo, si pretendemos mantener las mismas ambiciones, las mismas metas y valores que teníamos antes de entrar al camino budista, yo diría que no, ya que es difícil que éstos sean consistentes con los valores budistas. Pero si pretendemos abandonar nuestro trabajo y nuestras responsabilidades familiares, la respuesta definitivamente sería no, debido a que esto sería una forma de escapismo. El budismo es para dos tipos de seguidores, aquellos practicantes seglares que mantienen responsabilidades para con sus familias y para con la gente alrededor de ellos, trabajando y dándoles apoyo económico; así como para aquellos que toman el camino del renunciante, los monjes y monjas que viven, y que, debo enfatizar, trabajan, también, en los monasterios. Los dos tipos de budistas tienen estilos de vida diferentes. Los practicantes seglares están involucrados con factores sociales ordinarios, y la comunidad monástica vive de forma recluida, en un monasterio. Sin embargo, los dos deben hacer a un lado valores mundanos, es decir, el hedonismo, o la búsqueda de gratificación material o de acumulación de poder. Mientras el practicante seglar vive en sociedad, respondiendo a convenciones sociales positivas, el monje o monja transciende esas convenciones. No obstante, en el sentido más profundo, los dos han dejado a un lado valores mundanos.

4. ¿Qué significa el desapego en el contexto de una relación de pareja?

Lo que debemos preguntarnos en cualquier relación con los demás es, ¿qué nos motiva a estar dentro en ella? Para el budismo, la forma en la que producimos infelicidad para nosotros mismos y los demás es mediante el aferramiento, mediante el apego compulsivo. Esto nos hace ver a los demás, aún a aquellos a quienes pensamos que amamos, como objetos que nos gratificarán, ya sea física o emocionalmente, dándonos un sentido de seguridad; siendo que deberíamos de encontrarlo en nosotros mismos, dándonos cuenta de quienes somos. Por ello, mientras exista apego, dependencia y aferramiento en una relación, estarán las semillas de su eventual destrucción y de gran desilusión. Sin embargo, si por nuestra parte, el énfasis está en lo que podemos hacer para crear las causas de verdadera y genuina felicidad para la otra persona – una verdadera felicidad, en la que tampoco nosotros somos objetos del apego del otro – es una felicidad fundada en el deseo que los demás crezcan y puedan descubrir sus capacidades espirituales y morales. Si deseamos la felicidad para nuestra pareja y nuestros amigos en esta forma, no serán relaciones basadas en el apego, sino en el amor. Yo creo que en este momento, todos nosotros tenemos relaciones que mezclan estas dos cosas. La persona hábil, siempre aprende a separar lo bueno de lo malo, a concentrarse en lo bueno y eliminar lo malo; eso es lo que debemos hacer, transformar el apego hacia nuestras relaciones, preguntándonos qué es lo que podemos hacer por el otro. Así, lograremos tener relaciones más sanas.

5. ¿Qué podemos hacer cuando sentimos que nada parece funcionar y queremos morir?

Antes que nada, debemos de preguntarnos qué es lo que queremos que funcione en nuestras vidas. A veces, podemos ver que las cosas que pensábamos eran muy importantes, no lo son tanto, frente al poder y la maravilla de estar vivos. Después, debemos mirar a más largo plazo, es decir, desde el punto de vista budista, las cosas poderosas que ocurren en nuestra vida; las cosas que le dan forma, son producto de acciones y decisiones que hemos tomado en vidas pasadas. Algunos de nosotros vivimos en países cálidos y otros en países fríos, esto responde a nuestro karma. De la misma forma, algunos de nosotros tenemos una vida en la que tenemos que luchar mucho para obtener riqueza, mientras otros, no tanto. Podríamos dar muchos ejemplos similares. Cuando vemos nuestra vida, debemos pensar que nuestras circunstancias son lo que son, y que no tiene ningún sentido pelear contra ellas y pegarnos contra la pared porque no son lo que deseamos; esto solo trae frustración, desilusión y miseria. Ésta no es una filosofía fatalista, es de aceptación, porque nos ayuda a aceptar las circunstancias de nuestras vidas; por ejemplo, yo tengo que aceptar que mido un metro ochenta, nunca mediré un metro setenta, como tampoco mediré dos metros, por lo que nunca hubiera podido ser un basquetbolista, pero quizás, en la época temprana de mi vida, si un futbolista. Esto es lo que significa aceptación, aceptar el paisaje de nuestra vida y sacarle el mayor provecho posible. Aquellas personas que sienten que nada va bien en sus vidas, son aquellas que se dan de topes contra la pared. Esas personas deben considerar que algunas cosas no salen muy bien, pero otras, las más importantes, tales como la capacidad de amar, de cuidar de otros, de desarrollarse espiritual y moralmente, éstas, se pueden dar en el contexto de una vida llena de dificultades; por ello, ninguna vida debe considerarse que no vale nada. Aún si nos encontramos en una vida con discapacidades, somos seres que vivimos y respiramos, y tenemos la capacidad de mostrar amor y ser amados. Ésta, en sí misma, es una vida de gran valor, por lo que ninguna vida amerita ser desperdiciada.

6. ¿Cómo podemos perdonar a los que nos han lastimado?

¿Cómo y cuántas veces hemos dañado a otros en esta vida? ¿Cómo nos justificamos? “Ay, no sé qué me pasó, no pude controlarme.”, en otras palabras, estamos diciendo que éramos prisioneros de nuestras emociones perturbadas, es decir, que la avaricia, la ignorancia, los celos, se apoderaron de nosotros. Por tanto, si aplicamos esto en nosotros mismos, deberíamos de empezar aplicándolo en los demás, ya que, como dice Shantideva, debemos considerar que los que nos lastiman no están en control de sí mismos, están poseídos por sus emociones perturbadas, o son, como una persona delirando con fiebre, que lastima a los que la tratan de ayudar. Como budistas, decimos que este mundo está sustentado en una fantasía, donde todos están en sus cabales, en control de sí mismos. ¿Cómo podemos esperar que actúen de manera justa e impecable hacia nosotros, si están, por así decirlo, enfermos de sus emociones perturbadas? El pensar así, calmará nuestra necesidad de venganza, o nuestra resistencia a perdonar a aquellos que aparentemente nos lastimaron. Después, podemos pasar a un punto más profundo con la pregunta: ¿qué es lo que esas personas han hecho por nosotros? Ellas nos han dado la oportunidad de desarrollar la capacidad maravillosa de ser pacientes, y de perdonar. Si nadie me irrita, si nadie me molesta, y nada me obstruye, mi vida se vuelve suave, sin forma y yo me vuelvo igual, una persona sin forma, ya que nunca he sido formado, nunca he sido forzado a desarrollar esas profundas cualidades humanas, empezando con la paciencia, incluyendo el perdón y, finalmente, asumiendo responsabilidad por los demás. De esta forma, debemos ver a los que nos han lastimado como a nuestros benefactores. Por ello se dice en el budismo, que los que nos lastiman, son nuestros maestros. Nuestros maestros espirituales nos dan instrucciones de meditación, nos enseñan votos, entre otras cosas, pero no pueden enseñarnos paciencia, ya que nos aman como un padre ama a su hijo o hija; mientras que aquellos que nos lastiman, si pueden hacerlo. Debemos perdonarlos, debido a que nos han ayudado a ser lo que somos hoy. Personas capaces de practicar el Darma y de desarrollar la paciencia.

7. ¿Podemos pedir protección o ayuda a los budas para que nos den fuerza para seguir adelante?

Por supuesto, el primer paso del camino budista es tomar refugio, y tomar refugio significa ir en busca de protección. Cuando tomamos refugio en el Buda, nos conectamos, a través de las Tres Joyas, con una fuente de fortaleza y de poder, la cual es más profunda que lo meramente transitorio, que las dificultades que nos ocurren. Esto es debido a que el Buda, el Darma y la Sanga, son la manifestación de la realidad última, es decir, de la vacuidad, la cual no puede romperse ni sacudirse, ya que la vacuidad es el corazón de la realidad. Por ello, no importa que dificultad tengamos, cuando nuestros pies están bien parados sobre la piedra sólida de la Triple Joya, nada puede vencernos. Se puede decir que la realidad está llena de seres iluminados; de Budas que alcanzaron la iluminación en el pasado, y Bodhisattvas que están en el camino de la iluminación. Ellos han logrado reconocer completamente lo que nosotros también poseemos, en embrión, la naturaleza búdica. Al abrirnos a la influencia e inspiración de todos los Budas y Bodhisattvas, nuestra fortaleza es restaurada, ya que ellos nos redirigen y nos arraigan a nuestra naturaleza búdica, a la presencia de la realidad última en nosotros mismos. Es por ello, que el pedir protección a los budas y a los Bodhisattvas, y, en el sistema Vajrayana, el pedir protección a los Darmapalas, la emanación de la actividad de todos los budas, es una práctica válida. Por lo que, en cualquier momento que nos sintamos en circunstancias difíciles y sintamos la necesidad de una fuente de fortaleza, debemos apoyarnos en esto, ya que es la fuente más invencible de poder.

8. ¿Cómo fue que apareció el primer ser sintiente? ó dicho de otra manera, ¿la mente tiene principio?

Si hacemos la pregunta, ¿cómo es que el primer ser sintiente apareció?, estamos preguntando también lo que había antes de que apareciera el primer ser sintiente, y si vamos hacia atrás, debemos preguntarnos que había antes que eso, y antes que eso, y antes que eso. En otras palabras, debemos hacer una regresión ad infinitum. Ya que, como podemos observar, todo lo que se manifiesta o aparece en frente de nosotros, depende de causas y condiciones. Mi presencia, aquí y ahora, dependió de la unión de las gotas de mis padres, con la conciencia de un ser del bardo, así, hacia atrás, sin encontrar ningún principio. Al inicio, esta idea puede generar cierto mareo, debido a que en nuestro aferramiento neurótico a la noción de que tenemos un ser sólido, queremos tener un principio y un final definidos. Sin embargo, me temo que esto no es así, ya que cada principio es el resultado del fin de otra cosa, y así sucesivamente. Es por ello, que el Buda dijo con respecto al samsara, que no importa que tan atrás miremos, nunca podremos encontrar un principio, ya que todo lo que aparece, es resultado de ciertas causas y condiciones. La mente no tiene fin. No obstante, el samsara, producto de la mente confundida, no es interminable, éste va a terminar cuando reconozcamos la verdadera naturaleza de nuestra mente. Por ello, en el Nyinpo Thengpa dice: “el samsara carece de un principio, pero tiene un final”.

9. ¿Cómo se relaciona un budista con la teoría de la evolución?

No tenemos dificultad con la teoría de la evolución física, ya que uno de los principios en los que se basa esta teoría, es que las cosas aparecen y se desarrollan como resultado de ciertas causas y condiciones; es decir, especies aparecen y otras desaparecen de acuerdo a causas y condiciones. Ésta es la forma en como las cosas físicas parecen funcionar. Como punto de partida, el budismo no se subscribe a la noción de la existencia de un dios creador, por lo que la teoría de la evolución no presenta ningún problema para nosotros. Debido a que no soy científico, no puedo opinar sobre los detalles precisos de la teoría de la evolución de Darwin; reiterando, es un principio budista el que todos los fenómenos aparecen y desaparecen, dependiendo de ciertas causas y condiciones.

10. En muchas de las tradiciones occidentales de la nueva era se dice que hay evolución espiritual progresiva, ¿cuál es la visión budista de esto?

La visión budista es que esto no es así. Pero si queremos una respuesta histórica, esta noción se desarrolló en el siglo XIX, en círculos como los de la Teosofía. Esta teoría fue una reacción al éxito de la teoría Darwinista y a la amenaza que ésta representaba para las doctrinas del cristianismo. La teoría de la evolución fue abrazada por aquellos (entre ellos, los teósofos) que querían creer en la noción del progreso social y los postulados del darwinismo social, lo cual servía a los intereses de fanáticos, tanto de derecha, como de izquierda. No obstante, en cuanto a la realización espiritual, esta idea del progreso social, no tiene ningún sentido, ya que, si esto fuera así, no tendríamos libre albedrío. Esto significaría que nuestras acciones y nuestras decisiones no tendrían ninguna consecuencia; todos estaríamos mejorando ineludiblemente, cuando de hecho, en este instante, podemos escoger entre el bien o el mal. Por ende, el progreso está directamente relacionado a la decisión que tomamos, momento a momento, al escoger el bien sobre el mal, y, finalmente, de escoger el camino de la liberación. Me temo, por lo tanto, que aunque ésta sea una teoría cómoda para aquellos que no quieren hacer un esfuerzo, y su pedigrí date de la teoría liberal de la historia, la cual sostiene que la sociedad está mejorando ineludiblemente, en términos espirituales, esto no es cierto; si ustedes se preguntaran, ¿estoy mejorando de manera automática, sin importar lo que haga? La respuesta debe ser no.

11. ¿La mente iluminada dura para siempre?

Si, de hecho, todas las mentes duran para siempre, ya que la mente es lo único que no es producido por causas y condiciones, ni es producido por la contracción de átomos u otros fenómenos físicos. Por lo que carece de principio, y por carecer de principio, no tiene fin. Cuando la mente reconoce su propia naturaleza, desaparecen para siempre todas sus fantasías y se alcanza la iluminación. A partir de ese momento, la iluminación es eterna.

12. ¿El Dios cristiano es un dios del Samsara como los dioses griegos?

Esta es una pregunta muy interesante; si nos basamos en la Biblia, la respuesta es si, ya que, Abraham hizo una alianza con el dios de su familia, de su clan. Esto es común en otras sociedades como la sociedad tibetana pre-budista, en la que todos creían que eran descendientes de un dios clánico. Actualmente, en el Tibet budista, la gente todavía reverencia a sus dioses clánicos; no obstante, estos son vistos como emblemas familiares, y en ningún sentido son vistos como dioses creadores. La naturaleza de la alianza de Abraham con el dios de su familia fue diferente a otras que hicieron otros pueblos en Babilonia, u otras regiones en donde se creía en dioses clánicos, ya que Abraham escogió prometerle a su dios familiar que éste sería el único dios objeto de reverencia, y que ni él, ni sus descendientes, alabarían a ningún otro, a cambio de protección. De esta forma, se establece la tradición, la narrativa bíblica. Lo que hizo diferente entonces a Jehová de otros dioses, fue que sus seguidores le juraron total lealtad, rechazando alabar a otros. Esto no significaba, por lo menos al inicio, que rechazaban su creencia en la existencia de otros dioses, sino solo su adoración. Más tarde, muchos de los rabinos que contribuyeron al desarrollo de la tradición judía, tenían una comprensión más filosófica de la naturaleza de las cosas, por lo que introdujeron una visión más cósmica de este dios. Esto se ve en la tradición esotérica judía de la Cabala, y aquí no me refiero a la Cabala de la nueva era, sino a la tradición restringida y practicada por los judíos ortodoxos. Por lo que, su sentido de dios se convirtió en algo mucho más cósmico, más filosófico, quizás similar a los grandes sistemas teístas de la filosofía india. Después vino el cristianismo, el cual heredó una mezcla del dios familiar de Abraham, con el dios místico que se desarrolló de la concepción filosófica de los rabinos, mezclándose después con el pensamiento especulativo griego. De todo esto, emergió la noción de la trinidad que conocemos hoy. Por lo que, en su origen, este dios es, definitivamente, un dios familiar. Actualmente, la creencia en el dios cristiano es algo mucho más complejo. ¿Cómo concebimos a dios como un ser en sí mismo? Nosotros creemos que estos seres, como otros del samsara, dependen de la apreciación y del apoyo de otros seres para continuar sintiéndose vivos e importantes. Debido al hecho de que la gente ha continuado haciéndole sentir a este dios que está vivo y es importante; el decirle cosas tales como “eres el creador de todas las cosas”, lo hace sentir muy importante y le permite extraer poder samsárico. Sin embargo, como es el caso de todos los seres del samsara, cuando la gente les da la espalda y dejan de creer en ellos, mueren. Quizás Nietzche fue un poco prematuro al proclamar el fin de este dios en particular, pero es inevitable, en este flujo del samsara, que todos los dioses mueran.

13. Cuando alguien está interesado en el Budismo, ¿cómo puede saber cuál de todas las tradiciones es la más adecuada para él o ella?

Hay muchas tradiciones excelentes, así como buenos representantes de las enseñanzas del Buda. El tipo de tradición con la que nos encontramos inicialmente depende, en gran medida, de nuestro karma; es decir, si a través de nuestro karma encontramos a algún maestro con el que sentimos que podemos trabajar, es factible que nos asentemos en esa tradición. Sin embargo, si vemos que no podemos trabajar con sus métodos particulares, debemos buscar a algún otro, hasta que encontremos alguno con el que resonemos y nos sintamos a gusto para poderlo hacer. El énfasis debe estar siempre en lo que funciona para nosotros. Esa debe ser la pregunta que debemos hacernos, ¿en dónde están los métodos más poderosos y prácticos? Si los encontramos al principio de nuestra búsqueda, estaremos contentos, si no, seguimos buscando hasta encontrar lo que nos funcione, manteniendo respeto hacia lo que vayamos encontrando en nuestro camino.

14. Cuando el darma se convierte en el centro de nuestra vida, y llevamos a cabo muchos cambios, las personas más cercanas a nosotros parecen no comprenderlo, ¿cómo podemos lidiar con esto?

Los cambios, visibles para otros, deben ser buenos, no deben ser gestos extravagantes; como el Buda lo pedía, éstos deben ser, en la medida de lo posible, armoniosos con la gente que está alrededor nuestro. Sin embargo, en una sociedad no budista, cuando practicamos budismo, aún si no hacemos despliegues extravagantes de ello, la gente lo nota, y se preocupa innecesariamente de que vayamos a comportarnos de una manera extraña, o que vayamos a rechazarlos. Por lo que, el tiempo es la respuesta fundamental, si no demandamos demasiado de ellos y continuamos comportándonos de una manera gentil y armoniosa. Si ellos, a su vez, tienen buenas intenciones, verán que el darma no es una amenaza, y que es algo bueno. En algunos casos, éste puede ser un proceso largo, que tome meses o incluso años.

15. ¿Cuáles son las principales características de la Tradición Sakya?

Uno de los nombres con los que se conoce a los Maestros de la tradición Sakya en el budismo tibetano es “poseedores de todas las enseñanzas del Darma”. Esto se debe a la universalidad en su aproximación al budismo. En otras palabras, en vez de aislar las enseñanzas, o tomarlas de manera parcial, los grandes Maestros Sakya mantuvieron y preservaron su integridad. Por ejemplo, para ellos no es adecuado solamente, concentrarse en el estudio riguroso de las enseñanzas, en términos académicos, considerando fundamental internalizar su significado mediante la meditación profunda. Tampoco es adecuado tomar una sola de las enseñanzas Mahayana y aislarla, sino que, para ellos es importante considerarlas como un todo. Esto significa, en términos filosóficos, que los Maestros Sakya estudian no solo las enseñanzas de la escuela Chitamattra de postulados filosóficos, sino que también las de la escuela Maddhyamika. Asimismo, los Maestros Sakya de la época temprana eran yogis seglares, pero gradualmente introdujeron la vida monástica, sin rechazar la tradición de los yogis. El alcance y profundidad de las enseñanzas Sakya son enormes; gracias a esto, produjeron grandes académicos y grandes meditadores, así como grandes monjes y grandes practicantes seglares. Esta forma de ver el Darma se extendió más allá de Sakya, ya que fueron los grandes Maestros, como Sakya Pandita, quienes llevaron de India a Tibet las artes y ciencias seculares, contribuyendo de esta forma, al florecimiento, por ejemplo, de la poesía en Tibet. La presentación que hace del Darma la escuela Sakya, no solo es muy completa, sino que además, en términos de la práctica, está bien fundamentada en la razón. En el siglo XI, cuando los Sakya subieron al poder en Tibet Central, había muchas formas de presentar el Darma; sin embargo, éste se había fragmentado y había perdido su integridad. Por lo que, los Maestros Sakya se determinaron a restaurar el budismo que sabían existía en India, buscando recibir enseñanzas de una gama amplia de maestros indios. Después, los grandes Maestros Sakya separaron la visión correcta de aproximarse a las enseñanzas de Vajrayana, y de meditación, de las incorrectas que prometían resultados instantáneos, produciendo gran desilusión y confusión. De esta forma, la tradición Sakya ayudó a las otras escuelas de budismo tibetano a mantener la integridad de las enseñanzas y a darles una base coherente. Hasta nuestros días, los Maestros Sakya han conservado esta manera inteligente y precisa de presentar las enseñanzas budistas. Aquél que reciba las enseñanzas de Maestros Sakya, no puede cometer errores en su compresión y práctica del Darma, ya que estos Maestros hacen un gran esfuerzo para explicar y enseñar adecuadamente. Además de la gran maestría que poseen de las enseñanzas Vajrayana, fueron ellos, más que ningunos otros, los que mantuvieron, al pie de la letra, la importancia de los votos tántricos. Esto significa, como dice mi propio Maestro Karma Thinley Rinpoche, que las bendiciones, el poder y la fuerza de las enseñanzas Sakya se conservan intactas, gracias al mantenimiento de los votos y los compromisos inherentes en la práctica de Vajrayana. Por ello, cuando maestros de las otras escuelas quieren aprender comentarios de enseñanzas Vajrayana, vienen a recibirlas de Maestros Sakya, por lo que se puede decir, que la escuela Sakya, no es solo una escuela de erudición budista, sino también de maestría tántrica por excelencia.

16. Para alguien practicando en México, ¿qué puede esperar recibir de Sakya Dolma Ling?

La oportunidad de aprender las enseñanzas de Darma que vinieron de India, desde el tiempo de Buda y los grandes maestros, a través de Tibet y que fueron preservadas en la tradición Sakya, por grandes eruditos y yogis, sin paralelo, en la misma forma, con la misma exactitud y el mismo poder de transformarnos. Es claro que todas las tradiciones budistas son buenas, pero los Sakya han enfatizado el no pervertir las enseñanzas, con el afán de conseguir el favor de sus discípulos o popularidad. Sakya Dolma Ling, es un lugar de esos en los que uno puede encontrar las enseñanzas incorrompidas.

17. Cuando practicamos Darma, primero escuchamos las enseñanzas, luego reflexionamos en ellas y después meditamos en ellas para internalizarlas. Parece haber un espacio entre la reflexión y la apropiación de las mismas (cuando las hacemos nuestras), por lo que parece un proceso meramente intelectual. ¿Cómo se cierra este espacio?

Si estás estudiando y reflexionando, de manera tradicional, no es solo un proceso intelectual, ya que de manera paralela llevas a cabo cierta contemplación. Cuando decimos que estudiamos las enseñanzas, queremos decir que primero las escuchamos de un maestro calificado, sentándonos en silencio, con una actitud respetuosa y contemplativa. Esto es distinto, de lo que sería, por ejemplo, sentarnos a escuchar una clase en la universidad. De la misma forma, en el segundo camino hacia la sabiduría, la reflexión, hay un aspecto contemplativo. Aquí usamos el poder del razonamiento analítico para cuestionar el Darma, en una especie de meditación reflexiva. Se dice que hay dos tipos de meditación: jogong, meditación de la estabilidad de la atención y chegong, meditación reflexiva o analítica. Por lo que, mientras estás analizando las enseñanzas, te preguntas si tienen sentido, y cómo es que éstas pueden traducirse a tu propio lenguaje, de acuerdo a tu experiencia; es decir, durante el proceso de análisis para probar las enseñanzas, hay meditación reflexiva, antes de la meditación per se, en la que nos apropiamos de las enseñanzas. Éste se diferencia del proceso de adquirir información, mediante la lectura o la especulación. Estás entrenando espiritualmente desde el momento de recibir enseñanzas y de reflexionar en ellas. Por lo que, no debe haber una distancia muy grande, entre el escuchar las enseñanzas, y el traerlas a nuestro corazón, el apropiarnos de ellas y hacerlas parte de nuestra experiencia. El desarrollo espiritual, en este sentido, ya está ocurriendo desde el principio.